Despedida de un presidente

Despedida de un presidente En febrero de 2024, miles de personas llegaron hasta el centro de Santiago para despedir al expresidente Sebastián Piñera. Las calles estaban llenas. Había filas interminables, banderas, teléfonos levantados y personas que avanzaban lentamente para participar de aquel momento histórico. Entre toda esa multitud lo encontré a él. Estaba sentado en una banca, inclinado hacia adelante y sosteniendo su bastón con ambas manos. A su alrededor, la gente caminaba, conversaba y buscaba un lugar desde donde observar. Él, en cambio, permanecía quieto. Su cuerpo parecía llevar el peso de los años, pero también la determinación de quien había decidido estar presente. No sé quién era, de dónde venía ni qué recuerdos lo unían al expresidente. Tampoco sé cuánto había tenido que caminar para llegar hasta allí. Solo sé que, por un instante, todo lo que ocurría a su alrededor dejó de tener importancia. La despedida multitudinaria quedó fuera del encuadre. Frente a mi cámara permaneció únicamente aquel hombre: pequeño ante la ciudad y, al mismo tiempo, dueño absoluto de la escena. En la fotografía documental muchas veces buscamos registrar los grandes acontecimientos, pero son los gestos silenciosos los que terminan contando la historia. Mientras miles despedían públicamente a una figura política, él parecía vivir una despedida propia, íntima y difícil de descifrar. Levanté la cámara si. No quise preguntarle nada, basta con reconocer que, durante una fracción de segundo, alguien nos permitió observar la profundidad de su silencio. [...]

By |2026-10-14T16:58:00+00:00Septiembre 13, 2026|Poesía que dura un instante|0 Comments

Agobio.

Esta imagen es lo que yo llamo poesía de la vida. No porque sea hermosa, sino porque es verdadera. Un hombre sentado, una puerta cerrada y todo el peso del mundo cayendo sobre sus hombros. Su cuerpo parece hablar por él. La vida también escribe poemas así, sin papel y sin tinta. Los escribe en las calles, en los cuerpos cansados, en las miradas que ya no se levantan y en las puertas que permanecen cerradas. Yo solamente estaba allí para detener el tiempo y guardar ese verso antes de que la ciudad lo hiciera desaparecer.

By |2026-10-14T16:58:05+00:00Agosto 18, 2026|Poesía que dura un instante|0 Comments
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