Agobio.

Esta imagen es lo que yo llamo poesía de la vida. No porque sea hermosa, sino porque es verdadera. Un hombre sentado, una puerta cerrada y todo el peso del mundo cayendo sobre sus hombros. Su cuerpo parece hablar por él. La vida también escribe poemas así, sin papel y sin tinta. Los escribe en las calles, en los cuerpos cansados, en las miradas que ya no se levantan y en las puertas que permanecen cerradas. Yo solamente estaba allí para detener el tiempo y guardar ese verso antes de que la ciudad lo hiciera desaparecer.

By |2026-08-18T21:47:43+00:00Agosto 18, 2026|Uncategorized|0 Comments

Voy con prisa.

A los pies de la Iglesia San Agustín de La Serena, ella se instala a vender. Tiempo atrás la veía caminar; con el paso de los días comencé a observar su trayecto completo.  Aún con la dificultad evidente para mover su silla, recorre varias cuadras hasta llegar al lugar donde ejerce su comercio. No solicita limosna. Ofrece sus productos. El desplazamiento es exigente. Subir la vereda requiere un esfuerzo considerable, agravado por la ausencia de ayuda.  Nadie le cedió el paso, nadie la  asistió. Ella  ascendió sola. Luego dispone cada objeto con cuidado y se prepara para permanecer. No advertí signos de adicción, sólo una discapacidad manifiesta. Y fue esa condición expuesta la que me interpeló con mayor fuerza, la naturalización de la dificultad ajena y la indiferencia frente a un esfuerzo que ocurre a plena vista.

By |2026-08-17T23:59:40+00:00Agosto 17, 2026|Uncategorized|0 Comments

Dulzura

No recuerdo su nombre. Lo que sí recuerdo es su mirada. Hay personas que cargan el peso de la vida en el rostro y, aun así, cuando te miran, transmiten una ternura difícil de explicar. Eso fue lo que sentí cuando lo conocí. Con los años he visto muchas historias repetirse. Personas que simplemente ya no pudieron mas. La vida les fue quitando una cosa tras otra hasta que un día terminaron viviendo en la calle. Algunos perdieron a su familia. Otros fueron ellos quienes se alejaron. Cada historia es distinta, pero casi todas tienen algo en común: hubo un momento en que dejaron de sentirse parte de este mundo. Muchas veces me preguntan si todavía vale la pena intentar ayudar. Yo creo que sí. Lo digo porque también me ha tocado vivir de cerca el dolor de ver a alguien que no quiere ser rescatado. Es desesperante. Uno quisiera hacer más, pero llega un momento en que no sabe cómo. Aun así, me niego a creer que alguien esté completamente perdido. Cuando levanté la cámara, él no posó. Solo me miró. Y en esa mirada vi una dulzura que todavía no puedo olvidar. Vi a alguien que probablemente había amado, que había reído, que tuvo sueños como cualquiera de nosotros. Han pasado varios años desde que hice este retrato. Cada vez que vuelvo a verlo me hago la misma pregunta. ¿Seguirá teniendo esa misma mirada? ¿O la calle terminó por llevársela [...]

By |2026-07-02T20:55:15+00:00Julio 2, 2026|Uncategorized|0 Comments

Limosna en la Catedral.

Estaba sentado en la entrada de la catedral, con una mano extendida y la otra sosteniendo el poco orgullo que aún le quedaba. La gente entraba y salía. Algunos desviaban la mirada, otros aceleraban el paso. Había quienes parecían molestos por su presencia, como si pedir ayuda en la puerta de una iglesia fuera una incomodidad que preferían no enfrentar. Mientras tanto, yo permanecía cerca, siendo lo que intento ser cada vez que salgo con mi cámara: una mosca en la pared. Observar antes de fotografiar me ha enseñado mucho más que cualquier técnica. La calle tiene su propio ritmo y las personas, cuando dejan de sentirse observadas, muestran quiénes son realmente. Cuando sentí que era el momento, me acerqué. Lo saludé y le pregunté si podía retratarlo. Sonrió con una amabilidad que no esperaba y comenzó a hablar conmigo. Sin que yo se lo pidiera, recitó un poema en francés. Después me contó parte de su historia. No sé cuánto había de recuerdo y cuánto de dolor en sus palabras, pero tampoco sentí la necesidad de comprobar nada. Con el tiempo entendí que los olvidados no necesitan que alguien cuestione su pasado. Necesitan, simplemente, que alguien los escuche. Por eso me he convertido en un buen oyente. Cada conversación me recuerda que detrás de una persona en situación de calle hay mucho más que una necesidad económica. Hay una vida entera. Hay sueños, pérdidas, amores, fracasos y momentos que nadie más [...]

By |2026-07-01T22:53:32+00:00Julio 1, 2026|Uncategorized|0 Comments

La belleza que ellas no podían ver.

Las vi caminando juntas por las calles de La Serena. Madre e hija. Siempre una al lado de la otra. Quienes las conocen las describen como mujeres amables, sencillas y cariñosas. Cada día recorren los basureros buscando cartón, latas y todo aquello que pueda venderse para conseguir unas monedas. Esa es su forma de enfrentar la vida, juntas. Me acerqué con la intención de fotografiarlas. Les expliqué quién era y el proyecto documental que estoy realizando. Aceptaron con una sonrisa tímida, pero antes de levantar la cámara, una de ellas me dijo algo que me dejó pensando. —Pero yo no soy bella... soy fea. ¿Por qué quieres una foto de nosotras? Durante unos segundos no supe qué responder. Me dolió escuchar esas palabras porque entendí que no hablaban de un espejo, sino de una vida en la que, probablemente, muchas personas las habían hecho sentir invisibles. Entonces les dije algo que nace de la forma en que entiendo la fotografía. Les respondí que para mí la belleza no depende de un rostro perfecto ni de la ropa que uno lleva. Creo que la belleza está en la creación de Dios, en las historias que cada persona carga, en las cicatrices que hablan de una vida vivida y en la dignidad de quienes siguen adelante a pesar de todo. Les dije que yo fotografío aquello que muchos pasan de largo. Porque cuando uno se detiene a mirar de verdad, descubre que el mundo [...]

By |2026-07-01T22:29:57+00:00Julio 1, 2026|Uncategorized|0 Comments

Donde duerme el cansancio.

Me sigue sorprendiendo cómo un brazo puede transformarse tan fácilmente en almohada. Cómo el suelo duro y helado termina siendo una cama. Cómo la falta de cobijas parece dejar de importar cuando el cansancio y las desiciones ya pesa más que el frío. A veces me quedo mirando estas escenas y me pregunto cuánto deben pesar las decisiones, los errores, las pérdidas o simplemente la vida misma para que el hambre y el frío pasen a segundo plano. Mientras muchos corremos de un lugar a otro buscando llegar a casa, otros encuentran descanso donde pueden, como pueden. No porque sea suficiente, sino porque el cuerpo ya no da para seguir. Esta fotografía la tomé en silencio. No quise despertarlo. Había algo profundamente humano en esa manera de dormir, abrazado a sí mismo, como si intentara darse el abrigo que la noche le negaba. Y entonces pensé que el cansancio también necesita un lugar donde dormir, aunque ese lugar sea el suelo frío de una ciudad que pasa de largo.

By |2026-06-23T23:24:23+00:00Junio 23, 2026|Uncategorized|0 Comments

Más que una etiqueta.

Lo conocí una tarde mientras compartíamos una comida sencilla. Conversamos durante un buen rato y, poco a poco, me fue contando su historia. Trabajó durante años en la minería. Fue allí donde comenzó a perder la vista. Lo que al principio parecía un problema más terminó cambiando por completo su vida. La discapacidad llegó acompañada de dificultades económicas y de una realidad para la que nadie parece estar preparado. Me habló de la frustración de dejar de ser quien sostenía el hogar como antes. De cómo las cosas fueron cambiando cuando el dinero comenzó a faltar. De cómo las discusiones se hicieron frecuentes y el cariño cada vez más escaso. No hablaba con rabia. Tampoco buscaba culpables. Simplemente relataba lo que había vivido. Me contó que el alcohol apareció como una forma de escapar de todo aquello. Primero fueron momentos aislados, después una costumbre y finalmente una dependencia que terminó por quebrar muchas cosas a su alrededor, incluida su propia estabilidad. Con el tiempo sintió que ya no había lugar para él. Los reproches, la incomprensión y la sensación de haberse convertido en una carga fueron haciendo mella poco a poco. Un día terminó en la calle. Mientras hablaba sostenía sus documentos con una mano y la comida con la otra. Pensé en lo fácil que es resumir la vida de alguien en una sola palabra: alcohólico, indigente, discapacitado. Sin embargo, frente a mí había algo mucho más complejo. Había un hombre [...]

By |2026-06-23T23:13:20+00:00Junio 23, 2026|Uncategorized|0 Comments

Compañeros de viaje.

Esa noche caminaba por una de las avenidas de la ciudad cuando lo vi venir a lo lejos. No estaba solo. Caminaba junto a su perro, un compañero inseparable que llevaba puesto un abrigo improvisado, hecho con lo que habían encontrado en el camino. Fue una imagen que me obligó a detenerme. Los dos tenían algo en común. Sus cuerpos y sus rostros mostraban señales de una vida dura. De esas historias que uno no conoce, pero que se alcanzan a intuir en una mirada, en una cicatriz o en la forma de caminar. Se  acerquó y comenzamos a conversar. Fue una charla breve, sencilla. En algún momento me pidió que le tomara una fotografía. Quería que quedara un registro suyo. No explicó mucho más y tampoco hizo falta. Mientras hablábamos, no podía dejar de mirar a su perro. Había algo hermoso en la forma en que permanecían juntos. No era solo un hombre con un animal. Eran dos compañeros enfrentando la vida de la única manera que sabían: acompañándose. A veces uno pasa junto a personas como ellos sin detenerse. La ciudad nos acostumbra a mirar hacia otro lado. Pero aquella noche me encontré observando una amistad que parecía más fuerte que muchas otras que he visto. Tomé algunas fotografías, nos despedimos y cada uno siguió su camino. Yo continué solo. Él siguió acompañado. Y por alguna razón, mientras me alejaba, pensé que quizás la verdadera fortuna no siempre tiene que [...]

By |2026-06-23T22:59:14+00:00Junio 23, 2026|Uncategorized|0 Comments

Única.

La vi sentada sobre unos cartones, en una esquina que para muchos era solo un lugar de paso. La mayoría caminaba rápido, evitando mirarla. Yo me detuve. No fue la pobreza lo que llamó mi atención. Tampoco las cicatrices ni las marcas que el tiempo había dejado en su cuerpo. Fue otra cosa. Fue su presencia. Mientras observaba la escena, me impresionó la serenidad con la que estaba allí. Como si hubiera aprendido a convivir con todo aquello que habría derrumbado a muchas personas. Sus brazos cuentan una historia difícil. Su rostro también. Son huellas de una vida que seguramente no ha sido amable. Y, sin embargo, en ella no vi derrota. No quise interrumpirla de inmediato. Me quedé observando en silencio. Había algo profundamente humano en ese momento. Algo que las palabras no alcanzan a explicar. A veces creemos que la fortaleza tiene que ver con grandes discursos o actos heroicos, pero ese día la vi manifestarse de una forma mucho más simple: seguir adelante. Las mujeres siempre logran sorprenderme. He conocido historias de abandono, violencia, soledad y pérdida, y aun así encuentro en ellas una capacidad casi inexplicable para reconstruirse una y otra vez. Como si llevaran dentro una fuerza que se niega a desaparecer. Sus marcas son reales. Sus dificultades también. Pero ninguna de ellas parece definirla por completo. Por eso, cuando recuerdo ese encuentro, no pienso en la vulnerabilidad que vi frente a mí. Pienso en la dignidad. [...]

By |2026-06-18T19:12:21+00:00Junio 18, 2026|Uncategorized|0 Comments

Sólo vivir.

Lo conocí afuera de un supermercado. Estaba pidiendo monedas, algo que uno ve todos los días y que muchas veces termina ignorando. Conversamos un rato. No me inventó una historia para dar pena ni intentó justificar nada. Me dijo directamente que muchas veces pedía dinero para comprar droga. También me contó que a veces pedía para comer. Su honestidad me impresionó. Lo que más me llamó la atención fue su edad. Podría haber sido un compañero de curso. Tal vez teníamos los mismos años, pero la vida nos había llevado por caminos completamente distintos. Le hablé de mi trabajo fotográfico y de por qué hago estas fotografías. Pensé que ahí terminaría la conversación, pero fue él quien me sorprendió. "Fotografíame", me dijo. "Si sirve para que la gente vea lo que las drogas hacen, hazlo". Mientras tomaba las fotos, otros hombres que estaban cerca le gritaban que no lo hiciera. Que para qué se iba a exponer. Pero él no parecía tener dudas. No intentaba esconder nada. Con el paso de los minutos empecé a ver más allá de la suciedad en su ropa o del desgaste en su rostro. Vi a una persona joven cargando consecuencias demasiado grandes para alguien de su edad. Cuando miro estas fotografías no veo solamente a alguien consumido por las drogas. Veo a un hombre que por un momento decidió ser completamente sincero. Sin excusas. Y eso no es algo que ocurra todos los días. A [...]

By |2026-06-18T19:02:00+00:00Junio 18, 2026|Uncategorized|0 Comments
Go to Top